Las quemaduras de segundo grado son aquellas que afectan tanto a la epidermis como a la dermis (2ª capa de la piel). Estas lesiones dan lugar a un aumento de la permeabilidad vascular y por ende, la extravasación de elementos sanguíneos y plasma, por lo que llevan comúnmente a la formación de ampollas. Estas, al romperse, dejan al descubierto un lecho enrojecido y húmedo. Pasados unos días se formará una costra, que se desprenderá de manera natural con el paso del tiempo.
Podemos subdividir este tipo de quemaduras en dos niveles:
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Quemaduras de segundo grado superficiales: implican una destrucción total de la epidermis y de menos del 50% de la dermis. Presentan eritema claro o rojo brillante, aspecto húmedo y cursan con un fuerte dolor.
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Quemaduras de segundo grado profundas: existe una destrucción total de la epidermis y de más del 50% de la dermis. Implican una destrucción de las fibras nerviosas, por lo que son menos dolorosas que las superficiales. El color es rojo oscuro o blanco moteado.
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| Quemadura de segundo grado con ampollas |